• El proyecto compuesto por 187 habitaciones, incluyendo 23 suites, con diseño y prácticas de construcción sostenibles, supone el primer hotel de lujo y entretenimiento de playa en Colombia.

Bogotá. 1 de diciembre de 2021. Con cerca de 15 años de operación, y tras haber afianzado sus diferentes categorías del portafolio: corporativa, comercial, logística y de activos especializados, Pei, el vehículo de inversión inmobiliaria líder de los colombianos, hizo oficial su incursión en el segmento de hotelería. Con una inversión de más de COP 120,000 millones, adquirió el 60% del Sofitel Barú Calablanca Beach Resort, hotel que será operado por la reconocida cadena francesa Accor, bajo la marca Sofitel.

Este activo está ubicado en la exclusiva Isla de Barú, a pocos kilómetros de Cartagena. El proyecto fue construido por Arquitectura & Concreto, en terrenos aportados por el Grupo Argos, quienes en conjunto con Pei serán los socios propietarios del hotel. 

Considerado como el primer hotel de lujo y entretenimiento de playa del país, Calablanca cuenta con 10 torres de alojamiento con 187 habitaciones, todas con vista al mar; de las que destacan 23 suites, 8,000 metros cuadrados de área de playa, 5 piscinas, spa y un centro de convenciones para más de 450 personas. 

“Uno de los mayores atributos en un portafolio de inversión es la diversificación y por eso decidimos participar en un proyecto del sector hotelero que será operado por un grupo como Accor, con amplia experiencia en la categoría de hoteles de lujo. Pei Asset Management estructuró la participación de Pei en el activo con una cobertura flujo preferente por un periodo de 5 años, durante los cuales se proyecta alcanzar la estabilización del activo”, detalló Jairo Corrales, presidente de Pei Asset Management. 

Así mismo, es de destacar que el Sofitel Barú Calablanca Beach Resort está gestionando la Certificación LEED, sello internacional del Consejo de Edificación Sustentable de Estados Unidos (U.S. Green Building Council), que reconoce las propiedades construidas con prácticas sostenibles y diseño ambiental, tal como se concibió este proyecto desde su inicio. 

El complejo hotelero es el resultado de inversionistas colombianos que han creído en la consecución de proyectos sostenibles. La adquisición incluye un entorno natural, diseñado para el cuidado del ecosistema minimizando el consumo de agua potable y energía, a través del uso de paneles solares. A su vez, el proyecto ha trabajado de la mano de la comunidad local, con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico de la isla, incluyendo la construcción de parques infantiles y espacios para promover productos locales.